Hay diversas alternativas a la hora de buscar el alojamiento adecuado para nuestros Agapornis.
PAJARERA: En una pajarera se pueden tener varias parejas, el número depende de la capacidad de ésta. Cada pareja debe contar con un metro cúbico de espacio aproximadamente. Meteremos parejas de la misma especie para evitar la hibridación entre distintas especies. Cada pareja establecerá su propio territorio por lo que es aconsejable meter todas éstas al mismo tiempo. Los nidos los colocaremos a la misma altura ya que siempre se pelearán por los que estén más altos, pondremos el doble de nidos que de parejas de aves y así disminuiremos los enfrentamientos.
Los comederos y bebederos estarán repartidos por toda la pajarera para evitar que las aves se concentren en un mismo punto ya que se pelearían por la comida y el agua.
La pajarera no debe permitir que otros animales entren en su interior. El suelo es recomendable que sea de cemento y encima de él poner el sustrato ya que de esta manera no entrará ningún animal a través de agujeros en la tierra. La estructura metálica nos ahorrará ver como nuestras mascotas picotean la madera. La malla, metálica también.
JAULA: La jaula debe ser espaciosa, aproximadamente de 80x60x60 (largo x alto x profundo) centímetros. Siempre es mejor que sea más larga que alta ya que las aves se desplazan normalmente en horizontal. Los barrotes horizontales al menos en dos lados debido a la afición de estas aves por trepar por todas partes. Es recomendable que la jaula disponga de rejilla de fondo separadora puesto que de esta forma las aves no entran en contacto con restos de comida ni excrementos, que son fuente de infecciones. Si la jaula no dispone de rejilla de fondo tendremos que intentar que el fondo se mantenga limpio cambiándolo cada vez que sea necesario. Son muy prácticos los cajones de la bandeja del fondo gracias a los que se puede cambiar fácilmente el sustrato que usemos, como por ejemplo viruta de madera. Un pié de jaula es muy útil ya que las aves se sienten mejor a cierta altura, como mínimo la nuestra.
La jaula tiene que estar provista de los accesorios necesarios como comederos, bebederos y perchas. Las perchas pueden ser de plástico y naturales, de grosor apropiado al tamaño de sus patas, las de plástico son fáciles de lavar mientras que las naturales deberán ser sustituidas por otras nuevas. Siempre son necesarias las perchas naturales ya que las ramas tienen diferentes grosores lo que hace que nuestras aves ejerciten los músculos de las patas que intervienen en el agarre en distintas posiciones, siendo esto positivo para la fuerza de éstas. Es aconsejable colocar las ramas a la misma altura, al menos dos, y que estén a cierta distancia para que puedan volar y así llegar de una a otra.